El seguro tipo por excelencia en el ámbito de coches es el de todo riesgo, que cubre la responsabilidad civil obligatoria, asistencia en viaje, defensa jurídica y seguro del conductor y daños propios. El seguro de terceros, sin embargo, cubre sólo la responsabilidad civil obligatoria, asistencia en viaje, defensa jurídica y seguro del conductor. Al margen de estas coberturas básicas, lo normal es que las aseguradoras incluyan otro tipo de servicios muy útiles en caso de siniestro, pero que es necesario conocer y contratar para no llevarse a engaños en caso de necesitarlas. Cuando las coberturas entre diferentes compañías son las mismas habrá que fijarse no sólo en el precio del primer año, sino en lo que se pagará durante los siguientes años: Más...
·                                 Accesorios y extras: Una de las coberturas más controvertidas y que causa un gran número de reclamaciones por parte de los asegurados son las relacionadas con los accesorios y extras del vehículo. Por lo general, los seguros incluyen los artículos de serie del auto. En caso de que el conductor desee agregar nuevos elementos debe comunicarlo, lo que incrementaría, lógicamente, el precio del seguro. Por ejemplo, un GPS no integrado en el coche no estaría cubierto por el seguro, con lo que la compañía no estaría obligada a indemnizar por él en caso de robo. Los seguros a terceros, por su parte, no suelen incluir coberturas por robo, incendio y lunas, a no ser que el conductor contrate un seguro de terceros ampliado, en el que se contemplen dichos servicios.
·                                 Franquicias: Los seguros más baratos son los que presentan franquicia, es decir, los que obligan al asegurado a pagar una cantidad fijada de antemano cuando se produce un siniestro. El resto, hasta cubrir el coste total de los daños, corre a cargo de la aseguradora. La franquicia puede darse tanto en seguros a terceros como a todo riesgo y su importe puede variar. Lo normal es que sea de 300 euros, aunque hay aseguradoras que imponen cantidades de 1.000 euros. En el caso de interesarse por la franquicia, antes de firmar el contrato, conviene valorar bien su coste para ver si compensa respecto a un seguro sin franquicia.
·                                 Seguros para jóvenes: La mayor siniestralidad entre jóvenes conductores hace que las aseguradoras apliquen a este colectivo primas de seguros más altas (que pueden llegar a ser hasta un 400% por encima de las de otro conductor de mayor edad). Las compañías aseguradoras añaden a estas razones su falta de experiencia al volante y su actitud más temeraria o agresiva frente a la conducción. Pese a todo, se aprecian diferencias notables entre entidades para calcular sus primas, por lo que conviene comparar antes de suscribir el seguro. En algunos casos, los jóvenes pueden contratar seguros a precios bastante asequibles y por debajo de la media si se comprometen a no usar el vehículo por la noche y no beber. En otros supuestos, algunas compañías exigen el pago de una sobreprima en caso de que un vehículo vaya a ser conducido por el asegurado habitual y por un conductor novel menor de 25 años. Sin embargo, en otras ocasiones si el conductor tiene más de 25 años, aunque sea novel, no tendrá que pagar dinero extra por usar un vehículo ya asegurado.

Fuente: C o n   s  u me  r